Las funciones y ofertas de valor de las OSC

 


La sociedad civil es un actor fundamental en el pensamiento político no solamente en los últimos tiempos, por el contrario, es un actor que ha evolucionado significativamente y ha represado distintas funciones a lo largo de la historia. La sociedad civil en un principio fue considera un organismo pasivo con una incidencia casi imperceptible en la toma decisiones colectivas. Sin embargo, después de los años 80 tras un movimiento de resurgimiento de las sociedades civiles estas empezaron a tomar un rol activo en tres ámbitos principalmente: la democracia, el desarrollo y la paz. Así pues, estos organismos tuvieron un rol protagónico en la transformación de los estados autoritarios, pues no solamente reducían su control, sino que también tomaban acciones para reconstruirlo y mejorarlo al mismo tiempo que aumentaban su legitimidad y eficacia en su momento por medio de la construcción de la democracia.

En este sentido, la sociedad civil demostró ser un actor robusto con la capacidad de incidir de forma trascendental en las decisiones y organización del estado tomando la función de proteger las libertades de los individuos frente a los derechos del Estado, asimismo, cumpliendo el rol de intercesor de los ciudadanos al intervenir en las acciones que los afectan. También, la sociedad civil se ocupa de educar a los individuos sobre como involucrarse activamente en el ámbito democrático y enseña valores de convivencia y tolerancia (Rampf & Chavarro, 69, 2017). Por añadidura, este actor funciona como integrador y comunicador de los ciudadanos al construir espacios de debate donde las diferentes comunidades expongan sus necesidades y se generen agendas colectivas. En consecuencia, teniendo en cuenta estas funciones de la sociedad civil surgen comunidades cívicas dentro de los estados democráticos que toman funciones aisladas para cumplir con cada rol de manera más eficiente, dichas asociaciones en tu totalidad conforman en este sentido la sociedad civil. 

Así pues, este actor cumple con un rol fundamental en el escenario político al ser el articulador entre los ciudadanos y el Estado, ya que, contiene la información necesaria acerca de las prioridades y necesidades de una población para la formulación de políticas públicas efectivas. Además, de contribuir en situaciones de crisis o desconfianza institucional por medio del empoderamiento de los ciudadanos en los mecanismos de participación que han sido imprescindibles para contrarrestar falta de legitimidad política. Por consiguiente, los organismos de la sociedad civil comenzaron a tener una relevancia significativa no solo en la elaboración de políticas publicas sino también en el debate global sobre el desarrollo que en durante el siglo XX era el tema mas importante en la agenda mundial. En este sentido organismos como Banco Mundial tenían en cuenta las sociedades civiles en el momento de seleccionar los proyectos que financiarían, por lo tanto, existía una incidencia trascendental de estos organismos en el desarrollo de los países al afectar sus fuentes económicas.  

Ahora bien, la sociedad civil no cumple únicamente las funciones anteriormente mencionadas, ya que, debido a nuevos roles que surgieron para estos organismos se desencadenaron actividades complementarias por el manejo de información y su participación influyente, así pues, la sociedad civil se encargaba también de vigilar el desarrollo de estrategias internas que involucraban diferentes actores. En este sentido, estos organismos eran requeridos en escenarios internacionales de toma de decisiones para concertar cuales eran los problemas y las posibles soluciones de las poblaciones que representaban para de esta forma ser coherentes con las actividades locales, los mecanismos de participación y las autoridades que serán fundamentales en el momento de cumplir los objetivos presupuestados.

En cuanto los organismos de la sociedad civil y la paz, estos mediante cada una de sus funciones tiene repercusiones en los actores que originan las violencias estructurales, de ahí que, la inclusión y el empoderamiento político de grupos discriminados o vulnerados, es imprescindible para la obtención de la paz en cualquier contexto y nación. El rol de educadores en el momento de desarrollar estrategias para crear entornos de confianza y credibilidad, así como la promoción de mecanismos de participación política implican la protección y defensa de estas comunidades por medio de los organismos de las sociedades civiles, demostrando una vez más, su poder de influencia en diversos ámbitos.

Ahora bien, teniendo como base la experiencia se puede asegurar que, a pesar de las prometedoras pretensiones de los organismos de la sociedad civil, estos no han cumplido ha cabalidad sus funciones y pueden hasta ir en contra de sus principios. En este sentido, estos organismos como defensores de intereses y protectores de los derechos de las comunidades han constituido una red eficiente, mientras que, las funciones de socialización y construcción de comunidad han tenido efectos negativos al alimentar indirectamente la segregación (ej: étnica o religiosa) e incidir en una diferenciación negativa impulsando las divisiones que van en contra de objetivos como la paz y la unidad de las comunidades.  De esta forma, estudios evidencian que debido a la transformación de las organizaciones de la sociedad civil en organizaciones trasnacionales y grandes ONG se distorsionan los objetivos fundamentales de estos actores, pues, dejan de ser representativos de una comunidad al reunir sociedades y grupos con necesidades y contextos totalmente divergentes lo que imposibilita la representación asertiva y la legitimidad de estos organismos. Por lo tanto, estas nuevas organizaciones de la sociedad civil no figuran efectivamente a toda una comunidad sino, que tienden a solo representar los intereses de un pequeño grupo de individuos, obstaculizando el desarrollo de estas sociedades y yendo en contra de sus principios.

Finalmente, las organizaciones de la sociedad civil conforman un actor fundamental en el desarrollo, pues gracias estas, las comunidades han podido tener algún tipo de influencia en los escenarios de toma de decisiones, ya que, articulan un aparato esencial como intermediarios y conductores de la información entre las comunidades y los distintos actores nacionales e internacionales que intervienen en el desarrollo de estas comunidades por medio de proyectos que pueden ser eficientes o no, coherentes o no, dependiendo los niveles de concordancia entre las organizaciones de la sociedad civil y los grupos que representan y la capacidad de estas en transmitir sus necesidades y proteger sus derechos.

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